Murias es la capital de
esta comarca dibujada por el río del mismo
nombre y en la que históricamente campó
la noble casa de Luna, los Quiñones, y como
muestra de ello nos encontramos en la localidad de
El Castillo ruinas de
su fortaleza medieval.
Alberga alrededor de setenta pueblos, y conserva
grandes paños forestales autóctonos,
robledales de impenetrable espesura. Los amantes
de la pesca disfrutarán de las truchas que
reinan en el río Omaña,
un paseo a orillas de los ríos
Salce o Vallegordo
nos descubrirán un paisaje de belleza enclaustrada
y de gran riqueza biológica. Destaca la única
colonia de urogallos fuera de reserva que se encuentra
en las estribaciones del pico
Catoute cerca de Fasgar.
Su alarde natural se incrementa por su notable patrimonio
de arquitectura popular.