
La
Cabrera Alta se extiende
a lo largo del curso del
río
Eria, entre las
sierras
del Teleno y de
La Cabrera.
La
Cabrera Baja, a su
vez, lo hace siguiendo las aguas del
río
Cabrera hasta su confluencia con el Sil, presentando
rasgos culturales más identificados con lo
que es su comarca gemela.
Esta es sin duda una de las comarcas más
sugerentes de la provincia leonesa. Su abrupta geografía
y la pobreza secular ha llevado al despoblamiento
de no pocos núcleos, cuya belleza no deja
de ser un espectáculo en pueblos como Saceda,
Llamas, Odollo o Santa
Eulalia, por citar alguno de ellos. La vegetación
espontánea se adueña de las laderas
y encontrarnos con algún jabalí es
frecuente en estos montes cada vez más tupidos
de vegetación autóctona tras el abandono
de los cultivos, para alegría de otras especies
como corzos, lobos, ginetas, hurones o águilas.